Barreras en la comunicación familiar

Barreras en la comunicación familiar

Debido a que la comunicación tiene dos canales es posible cometer algún error para hacernos comprender. Podemos hablar de obstáculos en la comunicación cuando:

– Hacemos un discurso excesivamente emocional: exceso de conducta emocional durante el habla.

– Hablamos demasiado bajo o demasiado alto: no modular el tono de voz.

– Hablamos excesivamente rápido o lento: no regular el ritmo de la conversación.

– Hablamos menos de lo normal: permanecer pasivo en la conversación, sin opinar, sin preguntar, o asentir.

– Hablamos demasiado: hablar excesivamente interrumpiendo y sin escuchar lo que el otro dice.

 

– Adivinamos el pensamiento del otro: suponer lo que el otro va a decir o sentir.

– Hablamos negativamente: expresar con frecuencia comentarios y opiniones negativos de los demás o de las situaciones.

– Damos poca información: dar menos información de la que se considera necesaria para continuar una conversación.

– Damos información redundante: repetir información ya conocida.

– Damos respuestas cortantes: responder con insultos, malos modos o expresiones ofensivas.

– Contraatacamos: responder a una queja con otra sin intentar solucionar el problema.

– Tendemos a no reconocer o dar la razón al otro: no ceder en las discusiones, no admitir ni reconocer el punto de vista de los demás.

– No especificamos: no concretar, realizar un discurso excesivamente abstracto, general o superficial.

– Desviamos el tema: introducir otros temas en la conversación que impiden profundizar en uno de ellos o alcanzar el objetivo propuesto.

– Evitamos temas de conversación: mostrar desinterés.

Por ende, se trata de conseguir un estilo de comunicación que sea beneficioso y eficaz en la relación familiar, es decir, aprender a hablar para hacerse comprender y comprender al otro.

En primer lugar debemos hacer referencia a la habilidad básica en la comunicación humana: la escucha activa